Monday, March 30, 2009

Porque yo lo digo: El mismo perro con un collar cuántico.

"La tierra es la cuna de la mente, pero la mente no puede vivir por siempre en una cuna."
Konstantin Tsiolkovsky

Big Bang. Supongo que todos conocen la teoría, a grandes rasgos viene a decir que el universo se expande porque hace evos toda la materia estuvo comprimida en un solo punto -el "huevo cósmico"- que estalló creando, por así decirlo, nuestra realidad.

Parafraseando a la Virgen María diré: "No me jodas".

Siempre pensé que esta teoría tenía un fallo estructural que, de algún modo, hacía que no me cuadrase del todo. Dándole vueltas y vueltas detecté el fallo, un fallo tremendamente evidente y, precisamente por ello, muy difícil de detectar:

La teoría del Big Bang no explica absolutamente nada, ni siquiera lo intenta.

Piénsenlo, se trata de una teoría que afirma que todo nuestro universo fue creado en un instante debido a un evento cósmico desencadenado a partir de un punto único que, según parece, siempre estuvo allí.
Venga, imagínense un huevo cósmico, pónganle una barba y un triangulo flotante sobre la cabeza... ¿No les resulta familiar?


Durante mucho tiempo la invalidez de la teoría del Big Bang fue algo que me traía de cabeza, no me entendía que semejante truño de teoría fuera tan ampliamente aceptada y defendida por la comunidad científica; por suerte no hay nada que no se pueda resolver con tiempo, un cerebro en forma y un poco de investigación.

Dividiré mi despedazamiento de la teoría en dos partes, la primera demostrará que el Big Bang es un camelo sin ningún valor real -e incluso pernicioso- y en la segunda explicaré por que la comunidad científica ha abrazado esta teoría con tanta alegría y confianza. Por cierto, no esperen un aluvión de datos, citas y complejas conexiones, ese tipo de parafernalia sólo es necesaria para sostener teorías idiotas como la que nos ocupa.

I - El timo del huevo cósmico

No hace falta una extenuante y extensiva labor de documentación para encontrar la clave que nos indica la invalidez de la teoría del Big Bang, simplemente busquen en Google, vayan a la Wikipedia y lean algo sobre el creador de la teoría, Georges Lemaître.

Era un sacerdote católico.

Creo que sólo con esto bastaría para tirar la teoría por el retrete para nunca más pensar en ella, pero por respeto al bueno de Mendel le daré un par de vueltas más.

Como ya he mencionado, la teoría del Big Bang fracasa estrepitosamente al intentar explicar, aunque sea por encima, el origen del universo. A partir de la observación de un fenómeno aparentemente inocuo -lo era para sus descubridores- como el alejamiento progresivo de las galaxias más allá de la Vía Láctea y de la Teoría de la Relatividad -otra teoría de cuya validez dudo cada día más- Lemaître afirma que el universo se está expandiendo desde el momento de su "creación", por lo que en algún momento debió estar concentrado en un único punto que contenía toda la materia del universo.

De acuerdo a esta supuesta teoría del origen del universo sólo podemos alcanzar dos conclusiones acerca de dicho "huevo" o punto matriz:

-Siempre existió tal y como era hasta que comenzó a expandirse.

-Es el resultado de la contracción de un universo anterior al nuestro, lo que nos daría una serie de expansiones y contracciones que crean y destruyen universos sucesivos.

Ambas conclusiones ofrecen idénticas respuestas a la pregunta ¿Cuál es el origen del universo?:

-No lo sé.

-Siempre estuvo allí.

Efectivamente las dos respuestas son la misma y, efectivamente, ninguna sirve para nada.

Por otro lado, y enfocando el tema desde el punto de vista metafísico, cabrían serias dudas acerca de la validez de una pregunta semejante, ya que al formularla atribuimos cualidades humanas al universo, asignándole un nacimiento y, por consiguiente, condenándolo a morir ya sea en un estado de atropía cuántica o mediante un colapso espectacular, el popular Big Crunch. Pero ¿Es esto realmente posible?

Si el universo es infinito -concepto que el ser humano sólo entiende a medias- ¿no sería esta ausencia de límites motivo suficiente para suponer o al menos admitir la posibilidad de que, del mimo modo, no tuvo inicio ni tendrá final?
Piénsenlo bien, observen la naturaleza, pero no solo los ciervos y las abejas si no todo el cosmos como el sistema monstruoso que es en realidad ¿realmente encuentran algún punto de inicio y fin para algo? la respuesta es NO.

Principio y Fin son dos conceptos manejados única y exclusivamente por los seres humanos, son dos herramientas que nuestra mente utiliza para contener la realidad de manera que podamos comprender la existencia, no son ni serán conceptos absolutos o universales.

Por lo tanto, la pregunta ¿Cuál es el origen del universo? es tan válida como la pregunta ¿Por qué los cerdos tienen alas azules?

II - Horror Vacui

Entonces ¿por qué los más sabios científicos de la tierra aceptan esta teoría? Fácil, hay dos opciones posibles que, por otro lado, no son excluyentes:

-Cobardía.

-Estupidez.

Personalmente me decanto por la primera opción, aunque no descarto un cierto porcentaje de la segunda en todos ellos.

Recientemente leí que uno de los más importantes teóricos del ateísmo -si, yo tampoco creí que existiese tal cosa, pero hoy en día hasta la falta de movimiento acaba por formar un movimiento- reculó y, con dos narices, se sumó a la idea de que la vida en la tierra es consecuencia de un designio divino, adherido a las leyes de la evolución, pero divino.
El teórico en cuestión -me encantaría acordarme del nombre pero, como ya he comentado, no es indispensable- afirmó que, debido a la bajísima probabilidad de que las condiciones que se dieron en la tierra para formar vida se repitan, incluso en un universo infinito sólo el designio divino pudo formar la vida ya que, sin él, esta sólo se formaría en el zillonésimo intento.

O en el primero. Esa es la gracia de los juegos de azar.

Resulta preocupante pensar que las mejores mentes del planeta son demasiado cobardes como para soltarse de la mano de Dios y caminar solos hacia la realidad, y resulta triste saber que la gente que está guiando nuestro progreso científico y tecnológico prefiere meter la cabeza debajo de la manta y quedarse en la cuna, donde el ser humano es único y valioso, donde el universo se mide usándonos como unidad de medida, en lugar de enfrentarse la oscuridad donde estamos solos. Corrijo, donde nos damos cuenta de que siempre hemos estado solos.

Me gustaría terminar recordando a cualquiera que lea esto que la era de los descubrimientos no empezó hasta que desarrollamos la técnica necesaria y, lo más importante, alguien le puso cojones para abandonar la costa y echarse al océano.

3 comments:

Maffia Machiaveli said...

UNO: este es el primer post en el que este log hace honor a su nombre.

DOS: lo de "es un concepto humano" me ha traido mas de un dolor de cabeza... es mi principal baza contra la teoria de la relatividad, el hecho de que TIEMPO es una unidad de medida humana basada en la exitencia de la memoria, la consciencia de un futuro posible y que el sol se mueve. A lo que voy que el viaje en el tiempo, a una edad que por lo visto existe en almacenamiento en algun lugar, es solo tan idiota como pensar que no se puede ahcer porque si... mejor me pregunta sobre esto en persona.

TRES: Hay mucho que discutirle en su texto, pero estoy cansado y tendria que ir parrafo por parrafo

Quemador said...

La verdad es que estoy muy orgulloso de lo repelente que puedo llegar a ser a veces, por lo que se imaginará que escribir esto realmente me puso erótico conmigo mismo.

Bueno, a lo mejor prefiere no imaginárselo.

Maffia Machiaveli said...

ademas de hereje, blasfemo y apostata es usted un cerdaco