Saturday, June 10, 2017

Esa mano

Dicen que el amor lo puede todo. Nunca he visto al amor cambiar la geografía de un continente o convertir la Coca-Cola en Pepsi pero lo que sí puedo confirmar es que genera unas ganas irrefrenables de meter las manos en sitios conflictivos, como le ocurre al parecer al pilluelo de Tomás.

"Tomás no me metas mano"

Contundente ¿Verdad?
Lo que más me gusta de esta joya es que suscita unas cuantas preguntas ¿Quién es Tomás?¿Por qué la susodicha -o el susodicho- ha decidido hacer pública su petición de una parada definitiva en los toqueteos de Tomás?¿Es realmente Tomás tan sobón?

Si se trata de un exceso de fogosidad por parte de Tomás no puedo evitar ponerme de su parte porque, qué le voy a hacer, soy un puto pulpo que se pierde por manosear las zonas blanditas y potencialmente sudorosas de la moza que haya cometido la insensatez de arrimárseme. Ahora, si se trata de que Tomás mete mano sin venir a cuento entonces no, muy mal, Tomás, búscate a una guarrilla que quiera jugar al ventrílocuo por voluntad propia. Todos saldréis ganando.

Y para compensarles por la poca actividad que ha habido por aquí últimamente aquí les dejo otra joya enviada por mi hermano encontrada en a saber qué antro de perdición e ignominia.

"Si te crees artista
y titiritero,
toca con la picha
este letrero!!"

Qué arte, que ritmo, qué rima consonante en los pares, qué todo.

Friday, June 09, 2017

¿Es un suculento cerebro eso que huelo dentro de su cráneo?

¿Les gustan los zombis?¿Tienen por delante un viaje en autobús a través de la desolación manchega y necesitan pasar el rato? No me digan más, no me digan más, que aquí mi señor hermano acaba de sacar un juego que hará que el viaje se les pase en un "eeeeeeeurgh".


Y si son de los de escuchar música malrollenta en bucle mientras friegan los platos o le meten mano a su señora... No me digan más, no me digan más, que aquí mi señor hermano ha puesto la banda sonora en Youtube así porque sí.



Y no me vengan con eso de que "lo azules no son zombis, son infectados" que lo mismo les meto una hostia que los mando al día del juicio y de vuelta.

Thursday, June 08, 2017

¡Por qué, Emily, por qué!

Aquellos que me conocen saben que no tengo sentimientos. Bueno, miento, soy capaz de desarrollar versiones rudimentarias del odio, la envidia y la ira que consiguen camuflarme como un ser humano medio funcional, pero si tuviese sentimientos BUENOS y REALES ahora mismo este juego estaría follándose su cadáver.


*snif*snif* ¡Que estoy bien, joder!

Tuesday, April 11, 2017

Publicidad demente

Dicen que el sexo vende. Normalmente estaría muy de acuerdo con esta afirmación, pero creo que usar la estrategia para vender proyectores igual es un poco irse por la tangente.


Aparte, a mí el concepto "modelo local" siempre me ha dado demasiada cosica como para llamarme la atención venéreamente, qué quieren que les diga.

Monday, March 06, 2017

Publicidad demente

¡Carambolas, estamos de racha! Una racha de dos, pero eso por aquí ya es una racha de cuidado.


Estimados encargados de maquetar y escribir los anuncios de Facebook, a continuación les detallo una lista de palabras que convendría buscasen en el diccionario para evitar futuras confusiones:

  • Relucir
  • Espectacular
  • Parecer
  • Más

De nada.

Tuesday, February 28, 2017

Trigger warning

Hace bastante que no publico nada por aquí -y "bastante" es, en este caso, un eufemismo de cojones- así que he pensado "¿Por qué no romper mi silencio con una tontería descomunal?".


Pues aquí lo tienen.
Llevo dos días partiéndome el culo yo sólo como un mongolo con esta chorrada. No soy un tipo muy listo, qué le voy a hacer.

Sunday, December 25, 2016

Temporada de Yule en Le Pédant

Aunque la temática de sanguinariamiento y despanzurre sea más apropiada para otras épocas del año ¿Quién puede resistirse a una película más mala que brindar con lejía cuando además es Bailey Jay canalizando a Elvira quien te la trae?
Pues eso, agarren una manta, algo nocivo de comer y algo aun más nocivo que fumar porque aquí llega Shemalia’s Film Fiasco: Breast Christmas Ever.



Don't Open Till Christmas
Edmund Purdom (1984)

Era la mañana de Navidad...

Era la mañana de Navidad y la felicidad inundaba las calles de Chungoburgo mientras niños de todas las edades corrían de un lugar a otro disfrutando de los juguetes que Papá Noel había dejado bajo sus árboles. Las sonrisas se dibujaban en sus caras mientras pedaleaban, patinaban, disparaban dardos de gomaespuma, ensayaban para ser madres adolescentes y competían en carreras virtuales en sus ingeniosos artilugios electrónicos.
Sin embargo, no todos los niños eran igual de felices, pues desde una ventana el pequeño Timmy los observaba con los ojos inundados de lágrimas. El pequeño Timmy no había recibido regalos esa mañana.

La tristeza del muchacho llamó la atención de el Barón de Brûleur, que vaciaba la segunda botella de coñac de esa mañana al otro lado del salón.

-Timmy, muchacho, deja de comportarte como un sociópata y ven aquí, dime qué es lo que atribula tu joven corazón.

El pequeño Timmy se limpió los mocos con la manga de su pijama y se acercó al Barón, que de nuevo se había desplomado en su sillón.

-Todos los demás niños están jugando con sus regalos de Navidad -dijo entre sollozos-, pero yo no he recibido ninguno ¿Es porque he sido malo?

-Pero qué inocente y estúpido eres, pequeño Timmy -dijo el Barón tras soltar una sonora carcajada-. No debes preocuparte por no haber recibido regalos en la mañana de Navidad, no ha sido porque hayas sido malo, la cabeza no te da para tanto. No has recibido ningún regalo porque no somos una sucia panda de cerdos luteranos, nosotros recibimos nuestros regalos en la mañana de la Epifanía del Señor, como hace la gente de bien que no arderá en el infierno cuando muera. Y ahora deja de llorar y sal a la calle, busca un niño más pequeño que tú y róbale los juguetes a ese inmundo bastardo protestante ¿Harás eso por el viejo Barón, pequeño Timmy?

-¡Claro que sí!- exclamó el niño.

Minutos más tarde el Barón vio con orgullo como Timmy, uno de los seres vivos más patéticos que había tenido la desgracia de conocer, había por fin desarrollado el cuajo suficiente para ponerse sus botas, coger el atizador de la chimenea y salir a descubrir el verdadero Espíritu de la Navidad.