Sunday, October 15, 2006

El Macarre Macabre que surgió del frío: True Black Metal!

Noruega, un país cuyo nombre evoca la tranquilidad, la quietud del frío y las noches de seis meses iba a convertirse en la cuna de un movimiento musical que es, por derecho propio, la expresión vital del concepto que conocemos como Macarre Macabre.Este movimiento era (¡y es!) el Black Metal.

Aunque este tipo de afirmaciones siempre son discutibles se puede decir que este género nació a mediados de los años 80 cuando el grupo Mayhem , influenciado por bandas como Bathory o Venom, comenzó a aplicar su visión del metal, pero habría que esperar hasta la década de los 90 (cómo no) para que la criatura se desarrollase por completo.

La estética del Black Metal es claramente medievalista, pero lejos de la perspectiva de hacha y taparrabos de Manowar, el Black Metal se decanta por un aspecto a medio camino entre un villano del Dragones y Mazmorras y Gene Simons. Si vas a ponerte pieles, mejor que sea cuero negro, y si vas a llevar muñequeras nada de tachuelas, pinchos, y de los largos. El look medieval se complementa con maquillaje blanco y negro centrado en los ojos y en la boca aplicado con profusión así como con gran variedad de armamento; donde el metal pondría una daga el Black Metal pone el cuchillo de Brian Thompson en Cobra, donde antes había una espada ahora hay una maza pesada con clavos de diez centímetros.



Su sonido se puede definir como un bárbaro gañido acompañado por una guitarra infernal, un bajo atávico y una batería cavernaria con un tempo que oscila entre lo monolítico y lo frenético en un intento de sumergir al oyente en un maremagno de estados de ánimo, aunque mis queridos rockeros cristianos tienen ideas muy particulares al respecto.

El trasfondo ideológico es de nuevo medievalista, incluso vikinguista así como satanista y pagano a un 50%; este enfrentamiento al cristianismo unido al espíritu vikingo y al aburrimiento llevó a la quema de algunas iglesias en Noruega, aunque sobre esto hablaré con más profundidad en el próximo artículo. Está su ideología definitivamente asociada a la muerte, no como concepto, si no como realidad que debe ser practicada, ya sea volándose la cabeza cuando consideras que ya no te queda nada por ofrecer -¿qué habrían sido los últimos años si U2, Madonna o Metallica hubiesen hecho lo mismo?- o acuchillando al guitarrista de tu grupo -¿lo adivinan? Si, en el próximo artículo-.


Hasta aquí la, digamos, descripción formal del género; permanezcan atentos a Le Pédant y pronto podrán disfrutar de un reportaje más extenso en el que nos trasladaremos a los años dorados del True Black Metal.

Ahora disfruten de lo que ofrece actualmente el género, uno de los últimos trabajos de Satyricon; un resultado sobrio y estiloso por parte de uno de los clásicos del Black.


1 comment:

Maffia Machiaveli said...

A mi con la referencia a Brian Thompsom me has agarrao por los güevos, ladron!!

VENOM IS BLACK METAL!!